El escardador

¿Qué hace quien escarda? Si usted mismo ha escardado alguna vez o sabe a qué se enfrentan los agricultores y cultivadores, le vienen toda clase de asociaciones. De joven trabajé mucho en el campo de mi padre, entre otras cosas para quitar malas hierbas. Cultivaba diversas hortalizas y toda clase de flores de corte. Cuando las plantitas son pequeñas parecen tan verdes como la mala hierba. Por eso escardar exige una vista aguda. Cada buena planta que se arranca con la azada significa menos ingresos. Esta semana el precio, por ejemplo, de una coliflor era de 2,75 €. Si en tiempos de crisis se dejan de ingresar esas cantidades varias veces, se nota.

Recuerdo los largos y calurosos días de verano en que había que mantener la concentración, con un sombrero en la cabeza contra el sol abrasador, mientras los amigos estaban en la piscina. Pero también el silencio infinito, el olor del campo, el polvo que se arremolinaba, los insectos, reptiles y pequeños animales del campo que acababan siendo amigos de uno… Entiendo bien a Francisco de Asís :). Uno puede comunicarse con los animales en la naturaleza. Si se ha aprendido a escuchar a los animales, es más fácil escucharse a uno mismo. Todo y todos tienen su propio sonido, pero si no se ha aprendido a distinguir uno de otro, ¿cómo se va a percibir además la voz de Dios?

“Escúchenme bien”, dice Él en la Biblia. Todo habitante de la tierra está llamado a ello. “Me di a conocer a los que no preguntaban por mí; dejé que me hallaran los que no me buscaban. A una nación que no invocaba mi nombre, le dije: ‘¡Aquí estoy, aquí estoy!’” Is 65:1.

La rueda dentada habla de la base y de la técnica, de una precisión ingeniosa. ¿Cómo hay que sembrar y plantar? ¿Cuánto espacio debe haber entre las hileras para poder trabajar entre ellas? También al escardar hay que saber exactamente qué se debe y qué no se debe hacer. Por dónde se empieza y cuándo se termina. Cuánto tiempo se puede esperar hasta la siguiente vez. Qué hacen el sol, la lluvia,… ¿Cuándo son tan grandes las plantitas que ellas mismas cubren la mala hierba y ya no hace falta escardar?

Con aceite de linaza se ha conservado la madera. Sin aceite, la madera está seca, gris y a punto de deteriorarse. Ahora tiene futuro. La escultura se ha oscurecido con ello; el escardador de la vida real también está bronceado por el sol. Así adquiere su aspecto único, sano y atractivo.

Componentes: azada, rueda dentada, madera de haya.

Altura: 38 cm.

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