Obras

Omega

Material
Terracota, Material encontrado, Vidrio, Madera
Dimensiones
102 x 66 cm

Omega: ¡sin Omega no hay Alfa! Las cosas no están aisladas. Teja molida de la Borgoña, en Francia, es el pigmento con el que se colorea. El pigmento rojo se obtiene después de cocer la arcilla hasta convertirla en ladrillo y teja. El ladrillo y la teja cumplieron —quién sabe cuánto tiempo— una función en un muro o en un tejado… Ahora, reciclados al triturarlos y pulverizarlos, tienen un nuevo destino. – imágenes de transición – En este proceso adquirí una habilidad nueva: la de preparador de pintura. Preparador de pintura para dar color al mundo, para hacerlo más bello.

El contraste entre la omega y su entorno se consiguió usando acrílico azul aguamarina, que da a la plancha su tono envejecido y también transparencia. También se trabajó con agua de óxido, una alternativa interesante. En cuanto al color, queda demasiado cerca del rojo ladrillo de las tejas. Más tarde lo usé para dar color a las ramas.

Constelación: la Osa Mayor.
Para el matemático, el firmamento es una fuente de inspiración. La órbita de las estrellas y los planetas está fijada. Todo tiene su lugar. Para poner algo de orden en la maraña de puntos de luz, para poder orientarse cuando todos los puntos de referencia se mueven, hay un punto fijo en el cielo: la Estrella Polar. Quien se orienta hacia ella puede volver a casa o encontrar el camino a su destino. Esta Estrella Polar es solo una estrellita comparada con otras. Es fácil pasarla por alto. La constelación de la Osa Mayor le ayuda a encontrar esta estrella tan importante. El espacio entre las dos estrellas más a la derecha de esta constelación hay que prolongarlo en la misma línea cinco… Lea aquí toda la historia de Omega.